lunes, 23 de noviembre de 2009

El cuerpo: creación de atmosferas especiales









¿Cómo entrar a esos lugares "otros”? creando atmósferas especiales en las que una parte especifica del cuerpo se convierte en el personaje principal que esta dotado de su propia personalidad y por lo tanto de autonomía.

Considero que para lograr esto es necesario recurrir a la gestualidad del cuerpo, y en este punto me pregunto si será necesario igualmente valerse de otras disciplinas como el performance. Sin duda, en el caso de la representación del cuerpo, el acto fotográfico tiene una cierta naturaleza performática.
Con el movimiento, el cuerpo completo adquiere otra lectura a partir de la deformación de la imagen que se obtiene con el barrido del desplazamiento. La totalidad del cuerpo se convierte en el lugar “otro”, en ese lugar desconocido que habitamos. Aquí hay una intención expresionista que quizás acaricia al performance. El rastro que deja el movimiento es como el rastro que la cotidianidad deja en el cuerpo: me convierto en mis desplazamientos, en lo que soy capaz de accionar.

El cuerpo: un espacio "otro"


El cuerpo por si mismo es un lugar que nos transporta a otras realidades: el estado de ánimo, los ritos sociales, los cambios biológicos entre otras circunstancias. Foucault crea un termino para referirse a “los otros lugares” que son los espacios diferentes, impugnaciones míticas y reales del espacio en el que vivimos, a los cuales él denomina “heterotopías”. Se refiere a ellas como aquello que carece de todo lugar, los espacios absolutamente otros.

El cuerpo esta lleno de lugares prohibidos, de lugares “otros” que no son los cotidianos con los que nos presentamos ante las demás. Los cánones sociales en cada cultura determinan qué y cómo se muestra y qué y cómo se oculta. Habitamos un cuerpo que existe en si mismo en una realidad y, que al mismo tiempo carece de todo lugar debido a esa ocultamiento.

Imagino que al mismo tiempo habito este cuerpo como el lugar conocido y como ese lugar "otro" que es un cuerpo desconocido. ¿Cómo se llega a ese cuerpo que carece de todo lugar navegando en ese mismo cuerpo? Es como querer llegar a la alfombra magica sin darse cuenta que el viaje se realiza sobre la alfombra mágica.

martes, 22 de septiembre de 2009




Interacción con el espectador

Estas formas orgánicas plasmadas en un volumen geométrico se van transformando en movimiento. Imágenes planas cuya representaciones fragmentadas del cuerpo se van combinando para construir un cuerpo visto de otra manera. Para ello he estado construyendo objetos de origami en movimiento con la posibilidad de ser manipulados por el espectador. A fin de proponer mayor interacción por medio del tacto, pretendo utilizar un soporte con textura que emule la piel, pienso en un papel terciopelo por ejemplo. Aunque no me lo habia planteado originalmente, considero que una forma de seducción de las piezas puede darse por medio de la textura.


Confrontación con la propia mirada


En la primera etapa del proyecto parto de la confrontación con mi propia mirada, construyo una serie de poliedros con diferentes imágenes a fin de ir transformando el cuerpo en una geometría que pretendo me lleve al concepto de fractal. Como primer acercamiento estoy elaborando una serie de poliedros cuyas aristas transforman la percepcion visual del cuerpo.

Paralelamente, un objeto que invita asomarse de manera vouyerista para descubrirse observado. Es otro poliedro con el que intento poner al espectador en el centro de la mirada, de sí mismo y del otro.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Ensamblajes

Este es un proyecto fotográfico en el que se realizarán objetos tridimensionales a manera de ensamblajes. La construcción de ellos esta basada en dobleces y cortes creando planos geométricos acomodados de tal manera que las imágenes contenidas se fragmenten y/o se multipliquen a causa de la utilización de espejos.

Si bien los espejos reflejarán las fotografías, también lo harán con el espectador que se asoma a ver la pieza, convirtiéndose en este momento en parte de la obra. Por lo que estas piezas son dinámicas, pues se transforman con la imagen reflejada de cada espectador y, parafraseando a Lacan, se estructuran con la mirada del otro porque fueron vistas de determinada manera.

Así, cada pieza es un cuerpo reinventado, es como un ser que cobra vida a través de reinventarse en la mirada del “otro” y que ese “otro” también se reinventa pues al ser parte de la pieza por el reflejo en ella, se estructura en su propia mirada a través del espejo, en este momento se cierra la pieza como un circulo que gira infinitamente.

Este planteamiento es el hilo conductor del proyecto, por supuesto no quiere decir que todas piezas sean en este estricto sentido. Diferentes formatos y construcciones van a dar forma a este concepto. Lo mas importante es conservar la noción de reflexión, fragmentación y multiplicidad que brinda el espejo.

martes, 1 de septiembre de 2009

La mirada del otro / Reinvenciones de un mismo cuerpo

Sublima el goce y el sufrimiento. Se expande y se contrae hasta su fragmentación, transgrede con su desnudez. El cuerpo ha sido atravesado por la política, el discurso científico, el poder. Su naturaleza más íntima y ancestral engendra el deseo que es lo que mueve a toda acción humana.

El deseo rebasa toda lógica y el cuerpo sucumbe ante el conflicto satisfacción-frustración produciendo una separación en la atención del individuo: le pongo atención a lo que deseo porque allí me jala el subconsciente pero cambio al siguiente instante y le pongo atención al deber porque he construido una serie de circunstancias externas a mí. A partir de este conflicto, planteo una fragmentación representada por el cuerpo en la que cada fragmento “funciona cada cual por su lado”.

Muchos deseos inconcientes son gestados en las entrañas del cuerpo, comer, dormir, etc quizás sean los más notorios y por ello sean definidos como necesidades, sin embargo hay un deseo más elemental que es el deseo de ser entendido, estar cierto de que el mensaje emitido ha sido decodificado.

Según el psicoanálisis lacaniano, el cuerpo del bebé funciona como si estuviera fragmentado debido a que su cerebro aún no es capaz de coordinar su cuerpo lo que causa miedo y angustia. Esta situación de caos empieza a disolverse cuando el bebé descubre su imagen reflejada en el espejo ya que observa que hay comunicación con ella pues la imagen reflejada imita sus movimientos. El primer espejo lo encuentra en la mirada de la madre que lo mira, si él sonríe que la mamá sonría, si él llora que la mamá reaccione. Esta comunicación pre-verbal es fundamental para el ser humano.

Esta es la materia prima que nutre este proyecto: la búsqueda de la mirada del “otro” con la cual satisfacer el deseo de ser entendido. Su búsqueda la propongo a partir, primero de la confrontación con el espejo: “lo que creo que soy” y “lo que refleja la imagen”. En el espejo percibo como primera sensación a alguien que esta afuera de mí, es decir a “el otro”, inmediatamente después reconozco la imagen reflejada, la asimilo como “lo que soy”, pero también esa imagen me cuestiona. La experiencia especular me fragmenta con sus juicios hacia mis emociones, mis acciones, mis decisiones. De alguna manera esta confrontación deconstruye a la que creo que soy y me trato de agarrar de algún fragmento de esa imagen, de una parte aislada, de uno de esos pedacitos, para saberme “yo”.

Lo que me interesa de este proceso de deconstrucción es la posibilidad de reinventar el propio cuerpo a través de recuperar esas partes y crear nuevas construcciones, proponiéndole al espectador una mirada diferente. Como plantea Jacques Lacan en su Teoría del Espejo: “El ser humano se va estructurar en la mirada del otro y nosotros somos lo que somos porque fuimos mirados de una determinada manera”.